“El amor en términos biológicos”

El amor en términos biológicos
Extraído de Sexo, drogas y biología (y un poco de rock and roll) por Diego Golombek. Ed Siglo XXI

(Si hacen click en las palabras destacadas, van a encontrar las definiciones)

Las manifestaciones afectivas o emociones, entre las que están el amor, la alegría, la ira o el miedo, tienen un componente psicológico y otro físico expresado a través de cambios somáticos y viscerales (…) Exagerando se podría decir que el amor no es más que un aumento en la frecuencia cardíaca, algo de sudoración, un enrojecimiento de las mejillas y la activación de ciertos centros del cerebro.
Se conocen ciertas señales químicas que saltan de alegría cuando nos enamoramos. Las primeras sensaciones amorosas parecen venir acompañadas de un aumento en los niveles del neurotransmisor dopamina (que está involucrado en los mecanismos del placer) y una disminución en los de serotonina. Algo similar a lo que ocurre con ciertas adicciones; tal vez los que consideren el amor como una adicción no estén tan lejos de la verdad.
Claro que el amor no es una simple explosión de hormonas y una buena conexión de neurotransmisores, esas sustancias que logran que las hormonas se comuniquen entre sí armoniosamente. Es mucho más que eso. Si así no fuera, se acabaría pronto el negocio de las canciones de amor, la novela rosa y la industria de las comedias románticas
Pero resulta interesante detenerse en algunas conclusiones de la neurobiología. Para esa disciplina, uno de los mecanismos involucrados en este sentimiento es el conocido sistema de recompensa. El mismo de algunas adicciones. Eso tal vez explique por qué enamorarse es, de alguna manera, inevitable.
La elección de pareja no es un hecho tan azaroso o casual como solemos pensar: hay señales muy concretas y biológicas que indican que estamos en presencia de la media naranja adecuada para nuestros genes y nuestros sistemas inmunes. Aunque no sea muy adecuado en público, el olor tiene mucho que ver en esta elección, ya que nos permite distinguir –conscientemente o no- algunas características muy íntimas de la eventual pareja, para saber si realmente vale la pena el esfuerzo de decirse cosas lindas, ir a buscarse al trabajo o a la salida del colegio, regalarse flores o anillos y, finalmente, compartir información genética.
Para que haya atracción tiene que haber buena química, literalmente.

Actividad:

1. Señalar con corchetes ejemplos de las siguientes estrategias explicativas: Adecuación del léxico (A), Comparación (C) y Reformulación (R).
2. ¿El enamoramiento es algo que se puede planificar? Justificar
3. ¿Por qué el corazón es un símbolo del amor?
4. Explicar la metáfora: “compartir información genética”.
5. ¿Qué son los neurotransmisores?
6. ¿Qué significa “eventual”? (subrayada)
7. Golombek opina que el enamoramiento es sólo una reacción química. ¿Verdadero o falso? Justificar
8. Extraer cinco palabras clave y escribir con ellas un resumen.

Diego Golombek conduce un programa Proyecto G sobre la ciencia de la vida cotidiana. Podés seguirlo en Canal Encuentro de lunes a viernes a las 19 hs. o podés ver o descargar los capítulos en este enlace.

Ver video sobre los neurotransmisores:

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