El camino no elegido


 

“El camino no elegido” es un poema de Robert Frost, poeta estadounidense (1874-1963). El poema plantea la metáfora de la vida como un recorrido en el que las bifurcaciones (alternativas) nos obligan a elegir qué camino seguir. Cuando llegamos a una bifurcación, punto crucial del recorrido, debemos tomar una decisión. Sabemos que el futuro dependerá de esa elección. Podemos elegir el camino más transitado, el que la mayoría de las personas elegirían (por costumbre o comodidad) y por tanto será más fácil ya que la senda está marcada, o aventurarnos por el camino menos transitado y construir nuestra propia senda, abrirnos camino ante las dificultades, enfrentar obstáculos e imprevistos.

Frost. El camino no elegido

Fotografía: “El Mollar”, Tucumán, Argentina
@ imagen Marina Menéndez https://lenli.wordpress.com/

Un lindo poema para pensar, debatir y abrir camino a la reflexión sobre nuestras decisiones en la vida. Sugiero leerlo junto con el poema de Antonio Machado:

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

caminante, no hay camino;

se hace camino al andar.

Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en el mar.

 

Para seguir leyendo sobre el tema de la libertad de elección, ver “La mariposa azul” en este blog.

 

¡Disfruten la lectura!

Himno Nacional Argentino


Letra: Vicente López y Planes

Música: Blas Parera

Fecha de composición: 18913, bajo el título Marcha Patriótica


Himno Nacional Argentino interpretado por Jairo.

Sean eternos los laureles (1)
que supimos conseguir:
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Oíd ¡mortales! el grito sagrado:
¡Libertad, libertad, libertad! (2)
Oíd el ruido de rotas cadenas:
Ved en trono a la noble Igualdad.

Se levanta a la faz de la tierra
Una nueva y gloriosa Nación:
Coronada su sien de laureles
Y a su planta rendido un León (3)

De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar; (4)
La grandeza se anida en sus pechos,
A su marcha todo hacen temblar.

Se conmueven del Inca las tumbas
Y en sus huesos revive el ardor,
Lo que ve renovado a sus hijos
De la Patria el antiguo esplendor.

Pero sierras y muros se sienten
Retumbar con horrible fragor:
Todo el país se conturba con gritos
de venganza, de guerra y furor.

En los fieros tiranos la envidia
Escupió su pestífera hiel
Su estandarte sangriento levantan
Provocando a la lid más cruel.

¿No los veis sobre Méjico y Quito (5)
Arrojarse con saña tenaz.
Y cual lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y la Paz?

¿No los veis sobre el triste Caracas
Luto llanto y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?

A vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor,
Vuestros campos ya pisa contando
Tantas glorias hollar vencedor.

Mas los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener.
A esos tigres sedientos de sangre
Fuertes pechos sabrán oponer.

El valiente argentino a las armas
Corre ardiendo con brío y valor,
El clarín de la guerra cual trueno
En los campos del Sud resonó;

Buenos Aires se pone a la frente
De los pueblos de la ínclita Unión,
Y con brazos robustos desgarran
Al ibérico altivo León

San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
Del tirano en la Banda Oriental;

Son letreros eternos que dicen:
Aquí el brazo argentino triunfó.
Aquí el fiero opresor de la patria
Su cerviz orgullosa dobló.

La victoria al guerrero argentino
Con sus alas brillantes cubrió,
Y azorado a su vista el tirano
Con infamia a la fuga se dio;

Sus banderas, sus armas se rinden
Por trofeos a la Libertad.
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
Trono digno a su gran majestad.

Desde un polo hasta el otro resuena
De la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado,
Les repite ¡mortales! Oid:

¡Ya su trono dignísimo abrieron
las provincias unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!

Imagen de Dafne y Apollo de Bernini. Gallería Borghese

(1) La corona de laureles es un símbolo de victoria desde la antigüedad grecorromana. El origen lo encontramos en el mito de Dafne y Apolo (en Metamorfosis de Ovidio): el dios Apolo se había burlado de la puntería de Eros y este, en venganza, atravesó a Apolo con una flecha de oro que lo hizo enamorarse perdidamente de la ninfa Dafne. Eros, además, utilizó para Dafne una flecha de plomo, la que provoca el rechazo del amor. De esta manera, Apolo persiguió a la ninfa sin lograr que ella le correspondiera. Un día, mientras el dios la perseguía, Dafne pidió socorro a su padre, que era un dios-río, y este la convirtió en una planta de laurel. Cuando Apolo observó la metamorfosis, decidió que el laurel sería su planta predilecta. De ahí, que desde la época de los Juegos Olímpicos (que se celabraban en honor de Apolo), la corona de laurel es un símbolo de victoria que lucen los vencedores. El escultor italiano Gian Lorenzo Bernini se inspiró en este mito para crear una escultura en mármol de Carrara, obra que se encuentra en la Gallería Borghese.

(2) La Marcha Patriótica contiene tres versos que demuestran la influencia de La Marsellesa, el himno nacional de Francia, en la composición de López y Planes.:

Marsellesa (Himno de Francia)
Himno Nacional Argentino
“Liberté, liberté cherie” (Libertad, libertad querida)
Libertad, libertad, libertad
“l´etandard sanglant est levé”  (el estandarte sangriento se ha levantado)
”su estandarte sangriento levanta”
“Tous ces tigres qui, sans pitié” (todos esos tigres que sin piedad)
“esos tigres sedientos de sangre”
Fuente : Vega, Carlos: El Himno Nacional Argentino, Buenos Aires, Eudeba, 1962, p. 44-45

Fuente: abc.gov.ar

(3) El león, representación de la monarquía y los reyes, fue uno de los primeros símbolos de España al aparecer en escudos, banderas y       monedas durante el reinado de Alfonso VII (1105-1157), nieto de Alfonso VI, el rey que destierra a Mio Cid.

Pueden ver el árbol genealógico de las dinastías españolas en este enlace.

(4) Otra referencia a la mitología grecolatina, recurso característico del Neoclacisismo. Marte es el dios de la guerra.

(5) Independencias latinoamericanas. Ver este enlace.

Epopeya de Edipo de Tebas por Les Luthiers


En el disco “Sonamos pese a todo” (1971) de Les Luthiers se encuentra Epopeya de Edipo de Tebas:

De Edipo de Tebas
haciendo memoria
os cuento la historia
con penas y glorias,
de Edipo de Tebas.

Le dijo el oráculo,
Edipo tu vida
se pone movida
serás parricida,
le dijo el oráculo.

Seguía diciendo
si bien yo detesto
hablarte de esto,
se viene, se viene un incesto,
seguía diciendo.

Sabiendo tal cosa,
su padre el rey Layo
veloz como un rayo
le dijo a un lacayo,
sabiendo tal cosa.

Te irás con mi hijo
no quiero que crezca
haz tu que perezca
como te parezca,
te irás con mi hijo.

Cumplida la orden,
el muy desdichado
con los pies atados
quedose, quedose colgado,
cumplida la orden.

Edipo salvose
y a Layo matolo,
peleándolo él solo
al cielo enviolo,
Edipo salvose.

Semanas mas tarde,
a Tebas avanza
resolver alcanza
cierta adivinanza,
semanas mas tarde.

La Esfinge de Tebas,
al ser derrotada,
se ofusca, se enfada
y se hace, y se hace pomada,
la Esfinge de Tebas.

Y sin darse cuenta
casado él está
con quien saben ya
su propia mamá,
y sin darse cuenta.

De sus propios hijos
hay larga secuela
y aunque esto le duela
Yocasta es abuela,
de sus propios hijos.

Edipo al saberlo
en una entrevista
con su analista
se quita, se quita la vista,
Edipo al saberlo.

Al ver a una esfinge
planteando un dilema,
huid del problema
cambiando de tema,
al ver a una esfinge.

Madres amantes,
tomad precauciones
por las efusiones
de hijos varones,
madres amantes.

Por no repetir
la historia nefasta
de Edipo y Yocasta
lo dicho, lo dicho ya basta,
por no repetir.

“Hombres necios…” Sor Juana Inés de la Cruz


 

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.

Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para, pretendida, Tais;
en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual:
quejándoos si os tratan mal;
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis,
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere,
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis de afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesas e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)

Imágenes:

  • Sor Juana
  • John Collier: Lilith, 1892
  • Sexto Tarquino y Lucrecia, de Tiziano (Museo Fitzwilliam de Cambridge)
  • Sir Joshua Reynolds. Thais. 1781. Waddesdon Manor, Buckinghamshire, UK

Tú me quieres blanca… Alfonsina Storni


La nascita di Venere  (Nacimiento de Venus) 1484- Bottichelli. Fuente de la imagen: Galleria degli Uffizi Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.

Alfonsina Storni

Imágenes:

  • El nacimiento de Venus (1484) Botticelli, en la Galleria degli Uffizi
  • Venus de Milo, siglo II a.C., en el Museo del Louvre
  • Las dos Fridas (1939) Frida Khalo. En el Museo de Arte Moderno, México

“Alfonsina y el mar” por Mercedes Sosa

Poema 12. Oliverio Girondo


Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangunlan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

Oliverio Girondo

Imagen: “El beso” (1886) Rodin (escultura en mármol)

Viracocha (poema quechua)


Oración primera al hacedor

Causa del ser, Viracocha,
Dios siempre presente,
Juez que en todo está,
Dios que gobierna y provee,
Que crea con sólo decir:
‘’ Sea hombre, sea mujer’’,
Que viva libre y en paz
El ser que pusiste
Y criaste.
¿Dónde estás? ¿Afuera,
O adentro, en la nube
O en la sombra?
Oyeme, contéstame
Haz que viva muchos días,
Hasta la edad en que deba
Encanecer.
Entonces, levántame
Tómame en tus brazos
Y si me canso, auxíliame
Doquiera estés, Padre Viracocha

Sugerencia:
Leer el artículo Aproximaciones a la lírica inca: Viracocha y el amor de César Valencia Solanilla. Les dejo unos fragmentos:

Los poemas religiosos, que giran esencialmente en torno a Viracocha, el dios supremo del panteón inca, ofrecen imágenes de exultante belleza para expresar lo sagrado y condensar sus cosmogonías: Viracocha es el gran hacedor de todo lo existente, dios inmanente y omnipresente que congrega a las demás deidades, fuente de la vida, creador de los hombres. Los jaillis sagrados le invocan para mantener la vida y ahondar en los misterios profundos de la existencia.

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